Cómo definir la voz de tu marca y aplicarla en todos los canales
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La voz de marca es la personalidad de tu negocio expresada en palabras. Es lo que hace que dos publicaciones de Instagram, un email de confirmación y la descripción de un producto suenen como si vinieran del mismo lugar — aunque las haya escrito una persona distinta o en momentos distintos.
Una marca sin voz definida produce comunicaciones inconsistentes que generan una sensación difusa de falta de profesionalismo — aunque el producto sea excelente y el diseño sea impecable. Una marca con voz clara construye reconocimiento acumulativo con cada palabra que publica.
El punto de partida no es decidir cómo querés sonar — es descubrir cómo ya sonás cuando comunicás de forma natural, y cuál de esas formas resuena mejor con tu cliente ideal.
Revisá tus mejores interacciones. Los DMs que generaron más respuesta positiva, las publicaciones con más comentarios significativos, los emails con más respuestas — ¿qué tienen en común en términos de tono, estructura y tipo de lenguaje? Ahí está la voz que ya funciona para tu audiencia.
Describí la marca como si fuera una persona. Si tu marca fuera una persona en una reunión, ¿cómo hablaría? ¿Directa o reflexiva? ¿Con humor o con seriedad? ¿Usa jerga del sector o habla en términos accesibles? ¿Da consejos o hace preguntas? Esa descripción es el punto de partida para codificar la voz.
Elegí tres a cinco atributos de voz. No más. "Cercana pero profesional", "directa sin ser agresiva", "informativa sin ser aburrida" son atributos que pueden guiar cualquier comunicación. Menos de tres es demasiado vago. Más de cinco es imposible de aplicar con consistencia.
La voz no cambia — es la personalidad de la marca y es siempre la misma. El tono varía según el contexto y el estado emocional del interlocutor.
Una marca con voz cercana y directa va a usar un tono celebratorio cuando anuncia una novedad, un tono empático cuando responde una queja y un tono informativo cuando explica cómo usar un producto. La voz es la misma — el tono se adapta.
El error más frecuente es tener un tono informal en Instagram y uno completamente distinto en los emails de confirmación de pedido o en las respuestas a reclamos. Esa inconsistencia rompe la ilusión de coherencia de marca que el cliente construyó.
Una guía de voz no tiene que ser un documento de veinte páginas. Puede ser una hoja con tres secciones: los atributos de voz con una descripción breve de cada uno, ejemplos de frases que suenan como la marca y frases que no suenan como la marca, y las reglas más importantes — si usa tuteo o ustedeo, si usa emojis y cuándo, si usa humor y de qué tipo.
Con esa guía cualquier persona que escriba para la marca — o la propia dueña en distintos momentos del mes — puede producir comunicaciones consistentes sin tener que reinventar la voz cada vez.
Expresá tu voz de marca en cada punto de contacto desde Orbitienda.